Para iniciar, sólo se necesita el impulso, el deseo. Sin embargo, son tantas las escusas para no hacer nada…tantas. Nos engañamos con razones a medias, con explicaciones que realmente no creemos. Somos capaces de creernos nuestras propias mentiras con tal de evadir la responsabilidad de iniciar.
Me sacudo el miedo y la duda…y simplemente, comienzo. Divago y edito más de la cuenta, pero sin quererlo…esto inició.
