¿Has visto la noche…las estrellas? ¿Has escuchado el viento que quisiera arrancarlas de la bóveda que las sostiene?
Es una noche que sugiere cambios o embrujos…es una noche para que los amantes se acurruquen en la piel del otro y compartan el aire tibio por la boca.
Pero el viento no les deja.
El viento…impío…quiere apagar las pasiones, adormecer a los amantes y enfriar los deseos del alma. Él tiene celos, porque en su etéreo andar, nadie puede amarle, tocarle, besarle, ni acariciar su alborotada crin. Sus ingles nunca sentirán el contrapeso de un cuerpo que rebosante de deseo, se abalanza sobre él. Los besos atravesarán su pecho como si no tuvieran destino.
El viento…frío…tiene dolor en sus entrañas, porque le cuesta amar… y entonces, violento…quiere robarse la luna y las estrellas…para que hoy nadie pueda amar.
