
Esto te lo escribo a vos…y sólo a vos.
Para que lo envolvás en hojas de plátano, y lo subás a la Sierra. Lo enterrés bajo una Ceiba, y ésta de flores y frutos. Y en sus raíces yacerá el dolor que me habita y me domina. Y en la sangre que su corteza derrame, vivirán mis palabras para siempre…
Esto te lo escribo a vos…y sólo a vos.
Para que lo hagás trizas y lo viertas en ríos y acequias…contaminando pueblos y ciudades con la locura que me envuelve. Para que lo pongas en una copa de vino, tornándose en droga o alquimia nueva…que transite por tus conductos y se destile en tus entrañas. Que mi añoranza te empape los sentidos y te haga sudar mi nombre entre gemidos de dolor y placer…porque este sentimiento es un veneno que duele…y enamora.
Esto es para vos…y sólo para vos.
Es un adiós que no se quiere dar, un beso que se prohíbe, un abrazo que rompe más de lo que liga.
Esto lo escribo, para que lo llevés lejos…muy lejos. Cuando el amanecer te encuentre desnuda, pensado en mi…sin saber por qué.
Cuando estés en otros brazos, bebiendo de otras fuentes…
Cuando el sabor a caña madura sature tu deseo…cuando la pasión se infiltre en tus cavernas y te embriague…cuando tu piel se descubra ante otra piel y se erice con cualquier roce…esto que te escribo…seguirá siendo tuyo.
Y estará aquí…para que lo encuentres siempre.